Cuando pensamos en Bali solemos irnos mentalmente a la playa, al surf, a los atardeceres en la costa… Pero en el interior de la isla existe otro paisaje: valles llenos de vegetación, arrozales escalonados, templos hindúes… Allí encontramos Ubud, un destino muy especial para el arte, la espiritualidad y la cultura balinesa.
Si lo que buscas son vacaciones junto al mar, este no es tu destino. Pero si quieres algo diferente, lleno de tradición, ceremonias y artesanía, es el lugar ideal.
Ubud: los arrozales que organizan el paisaje
Uno de los paisajes más reconocibles de esta zona de Bali son los arrozales dispuestos en terrazas.
Al norte de esta zona encontramos Tegalalang, unas terrazas conocidas por sus laderas y sus vistas sobre el valle. Pero, aunque funcionan como reclamo turístico por su belleza, forman parte de un sistema agrícola tradicional en el que la gestión del agua tiene una dimensión comunitaria y religiosa.
El sistema balinés subak organiza la distribución del agua entre los agricultores y agricultoras mediante canales y acuerdos colectivos. Su importancia es tal que el paisaje cultural de los arrozales fue reconocido por la UNESCO en 2012.
Para disfrutar de esta zona puedes:
- Contemplar las terrazas desde los miradores
- Recorrer los caminos entre los campos
El lugar donde los templos forman parte de la vida diaria
La religión hindú balinesa no está solo en los grandes templos: se manifiesta en las ofrendas que se colocan a diario en entradas, aceras y altares familiares.
En el centro de la localidad se encuentra el Palacio de Ubud, Puri Saren Agung, un conjunto histórico relacionado con la antigua familia real. A su alrededor se encuentra la mayor parte de la actividad comercial y cultural y, por la noche, pueden verse espectáculos de danza tradicional.
Otro lugar destacado es el templo de Tirta Empul, en los alrededores de Tampaksiring. Es conocido por sus manantiales sagrados y sus piscinas de purificación.
Si visitas un templo, ten en cuenta ciertas normas:
- Lleva la vestimenta exigida, normalmente un sarong y una banda o fajín.
- Respeta las zonas restringidas del templo.
- No interrumpas las ceremonias ni fotografíes a otras personas sin su consentimiento.
- No trates los rituales religiosos como una actividad turística.
Es importante tener siempre presente que los espacios de culto activo no son únicamente monumentos.
Monkey Forest: un bosque tropical en mitad del meollo
El Sacred Monkey Forest Sanctuary es uno de los lugares más conocidos de Ubud. Se trata de un espacio de vegetación tropical en el que viven macacos de cola larga entre senderos y templos.
Es importante no alimentar a los monos, mantener una distancia prudente y guardar objetos como gafas, teléfonos y comida. Si un animal se acerca, no intentes tocarlo ni provocarlo.
El arte y la artesanía
En Ubud también hay una importante tradición artística: pintura, talla en madera, escultura… En sus alrededores existen comunidades vinculadas a distintos oficios.
En la localidad puedes encontrar galerías, museos y talleres. El Museo Puri Lukisan, por ejemplo, contiene obras sobre el desarrollo y la pintura moderna de Bali.
En los mercados y tiendas del centro puedes comprar textiles, objetos de decoración, piezas artesanales… Pero no todo lo que se vende es de producción local, por lo que conviene preguntar por su procedencia.
Campuhan Ridge Walk: caminar entre dos valles
Este recorrido a pie discurre por una cresta entre dos valles, con vistas a las laderas verdes y a la vegetación tropical. Si quieres bajar el ritmo, este es un buen plan.
Te recomendamos hacerlo a primera hora de la mañana, para que no haga demasiado calor, y llevar agua y calzado apropiado.
Cuándo visitar Ubud y cuánto tiempo necesitas
Algo que debes tener en cuenta es que el tráfico y el estado de las carreteras pueden hacer que un trayecto aparentemente corto se alargue. Nuestra recomendación es que agrupes las visitas por zonas para aprovechar mejor el día.
Respecto a cuándo ir:
- La estación más seca va de abril a octubre
- Los meses más lluviosos van de noviembre a marzo
Igualmente, puede llover fuera de esos periodos, dependiendo del día.
Por otro lado:
- La estación seca facilita los recorridos al aire libre
- La temporada húmeda ofrece paisajes increíbles
Si vas a visitar Ubud por primera vez, dos o tres días completos te permiten conocer los principales puntos de interés, aunque quedarse más tiempo facilita explorar los alrededores con más calma.
Nuestro consejo es que no intentes verlo todo. Vas a disfrutar mucho más si combinas paseos por la naturaleza con momentos para observar la vida cotidiana, sin que tu viaje se reduzca a una sucesión de lugares que hay que fotografiar.

